Los consejos para tomar el sol (saludablemente) los últimos días de verano

El sol nos proporciona muchos beneficios siempre y cuando se tome con cuidado y cabeza.

Mujer tomando el sol
Russ Rohde/Getty

De sobra son muchos los beneficios que nos proporciona la exposición al sol, pero siempre y cuando se haga con cabeza y con las precauciones que te voy a explicar a continuación. La exposición al sol sin control puede provocar la aparición de manchas, tanto las hormonales como los lentigos o las que quedan después de haber padecido un granito. Pero una mala exposición al sol no solo provoca manchas, también podemos sufrir deshidratación en nuestra piel, arrugas en el escote y en la cara y la también temida flacidez.

Para evitar estos daños solares toma nota:

Aumenta el consumo de frutas y verduras que contengan vitaminas A, C , D, E, como el aguacate, las zanahorias, el brócoli o los frutos secos crudos, no fritos.

Limpia tu rostro mañana y noche con productos suaves que respeten el manto hidrolipídico. Estos productos deben contrarrestar los efectos de cloro de las piscinas, la sal del mar y las aguas un tanto pesadas y cargadas de cal que nos encontramos en los sitios costeros. Si tienes piel sensible, te recomiendo que uses agua mineral embotellada para limpiarte el rostro en las zonas de playa. No te olvides de usar un tónico suave que equilibre el ph.

Hidrata tu piel después de la limpieza. Uno de mis productos preferidos son los sueros de vitamina C que aportan potentes antioxidantes para luchar contra el envejecimiento de la piel. Si lo usas por la mañana, la vitamina C te protegerá del sol ya que el sol la consume antes de producir daño. Por la mañana escoge como crema hidratante, texturas más ligeras pero por la noche, nutre tu piel sin miedo.

No te olvides del protector solar. Escoge uno ligero. Mi apuesta siempre pasa por los minerales, de dióxido de titanio o de zinc porque no irritan la piel, ni dejan esa sensación pringosa y pesada. Estos protectores te dejan un efecto satinado en la piel, dejándola como de porcelana. Escoge un 50 + pero no olvides que la protección no dura todo el día, solo unas 4 horas como máximo y siempre y cuando no te bañes. Así que úsala cada vez que te sumerjas y como mucho cada 3 horas si estás bajo el sol.

Por supuesto, no tomes el sol desde las 12 a las 17 horas ya que, aunque sigas mis consejos, el sol es demasiado dañino a esas horas.

Usa gafas de sol. Gracias a ellas evitarás las temidas patas de gallo y la flacidez en el párpado superior.

Exfóliate como mínimo 1 vez por semana, pero no uses productos scrub y menos en verano ya que podrían dañar tu piel al estar más sensibilizada.

Si sigues los consejos sencillos disfrutarás de lo bueno del sol, aprovechándote de su energía, la vitamina D y evitaras los daños solares que suelen ser irreversibles.

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Cuca Miquel, coach de belleza, nos enseña cada semana cómo cuidarnos, mejorar nuestra salud y cómo estar más guapa.

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