Cinco consejos para charlar con tus hijos sobre sexo sin ruborizarte

El silencio solo ayuda a genera más tabúes sobre este tema: no esperes a que ellos pregunten y hazles sentir que siempre atenderás sus dudas y les responderás con naturalidad.

Madre e hija charlando
Getty Images

Los buscadores de Internet y la pornografía mainstream se están convirtiendo en las vías de aprendizaje a través de las cuales la población joven asimila ideas en torno a la sexualidad. Como medio alternativo puede no estar mal, pero antes deberían tener los conocimientos suficientes para discernir entre contenidos fidedignos y contenidos ficticios. De lo contrario, podrían asumir mitos, estereotipos y prejuicios como ciertos. Y esto, ineludiblemente, acabaría afectando a su vida erótica.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

De esta manera es importante que desde las familias también se les ofrezca información veraz al respecto. Sabemos que muchas veces no es fácil sentarse a hablar con los hijos e hijas sobre sexo, pero, al igual que se les enseña a lavarse los dientes o se les informa sobre seguridad vial, resulta imprescindible educarles en este tema. Y hay que hacerlo para que aprendan a relacionarse de manera saludable consigo mismos y con los demás; así como todo lo que ello implica en torno a la sexualidad.

Paso a paso

Si no sabes por dónde empezar, estas son las 5 claves a tener en cuenta:

1. Disposición de escucha. Para comenzar, los hijos e hijas tienen que saber que existe un clima propicio para hablar de cualquier tema. Tienen que sentir que se les escucha y se les toma en serio. Se trata de hacerles saber que cuentan contigo.

2. Otra de las claves es la naturalidad, para que de esta manera los hijos aprendan que la sexualidad es algo de lo que se puede hablar, aunque el pudor a veces juegue malas pasadas.

Getty Images

3. No se tiene por qué saber todo. El silencio puede convertir lo sexual en lo prohibido o censurado. Desde la naturalidad, se puede responder hasta donde se sepa. Y, si no se sabe dar respuesta a algo, será mejor reconocerlo que quedarse en silencio. Siempre se puede aplazar la respuesta y buscar la información necesaria.

4. Ser conscientes de que la familia es un modelo de referencia. Por ello es importante no reproducir conductas poco igualitarias, sexistas u homófobas. Sería positivo transmitir a los hijos e hijas que son personas únicas, con peculiaridades y particularidades; así como respetar dichas características para ayudarles en el proceso de auto-aceptación.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Getty Images

5. Que no pregunten no significa que no tengan curiosidad. Si ellos no comienzan una conversación sobre sexualidad, podría hacerlo la madre o el padre. Si no se encuentra el momento adecuado, pueden aprovecharse situaciones concretas, como esperar que salga una escena erótica en televisión. Pero hay que saber qué se quiere contar. A veces, lo que aparentemente resulta más urgente que sepan (como métodos anticonceptivos o formas de evitar infecciones de transmisión genital), no siempre es lo más necesario. Por ejemplo, antes de hablar del uso del preservativo quizás tengan que aprender dónde adquirirlo o desarrollar habilidades sociales para decir "no" ante determinadas situaciones.

Sabías que…

Existe una práctica para controlar el sangrado menstrual sin tener que utilizar ningún producto para ello, como compresas, tampones o la copa menstrual.

Getty Images

La técnica se conoce como ‘free bleeding’ o ‘sangrado libre’. Consiste en ejercitar los músculos vaginales para retener la sangre y expulsarla en el momento deseado. A pesar de que es cada vez más popular, no resulta sencilla: no sólo requiere entrenar la musculatura que rodea los genitales internos, sino que también es crucial conectar con el propio cuerpo y con órganos poco accesibles como el útero. Para comenzar a practicar el ‘free bleeding’ se puede entrenar la musculatura pélvica a través de contracciones vaginales voluntarias o lo que se conoce como ‘ejercicios de Kegel’ que, además, sirven para evitar la incontinencia urinaria; y los prolapsos después del parto; así como para potenciar las sensaciones de placer durante el orgasmo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Estilo