Pautas para que los excesos navideños no arruinen tu figura

Diciembre es sinónimo de Navidad y en estas fechas nos extralimitamos. Las comidas o cenas de empresa, las fiestas señaladas... nos pasan factura y llega enero y su famosa cuesta. La báscula canta y... ¡hemos cogido unos cuantos kilos! Para evitar estos sustos, Cuca Miquel nos da las claves para disfrutar a tope estas fechas sin cometer excesos.

Grupo de amigas en fiestas navideñas
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Estamos en diciembre, el mes de las cenas y las comidas de empresa y demás fiestas propias de estas fechas. Sabiendo lo que se avecina y los excesos que cada año cometemos, os voy a dar unas pautas sencillas para que tanto acto social y tantas comilonas no terminen pasando factura y arruinen nuestra figura. Mi consejo, en primer lugar, es que salgas, disfrutes y te diviertas. No debes obsesionarte ni con el peso ni con los centímetros de tu cintura, pero sí debes moderar la ingesta de alimentos, sobre todo, los de alto contenido calórico porque durante estos días tendemos a comer y a beber más de lo habitual y eso a lo largo del mes de diciembre se traduce en un exceso de calorías ingeridas.

Por ello te propongo que el día que tengas programada la cena de empresa, empiézalo con un buen desayuno, come algo de verdura fresca y pescado hervido o a la plancha y así podrás disfrutar en la cena de algunas calorías de más.

Escoge como bebida agua y si te apetece un refresco, apúntate el agua con gas, las burbujas engañan el paladar y pensarás que estás bebiendo un azucarado refresco. Si te apetece beber cerveza, no superes las dos cañas, pero si prefieres vino, mejor una sola copa y ten en cuenta que el blanco engorda menos que le tinto.

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Para los entrantes, pasa de los platos que lleven salsas y mayonesas. El marisco al vapor es una gran solución (mejillones, almejas...) pero los calamares, gambas o gambones y las sepias a la plancha son una delicia y tienen muy poco aporte calórico. El jamón serrano y el queso también son buenos recursos pero sin pan, este déjalo para otra ocasión.

Cuando elijas el plato principal, una buena fuente de proteínas sin hidratos es el recurso más adecuado para satisfacer tu apetito y no engordar. Elige carnes a la plancha sin guarnición y si se te hace pesado, puedes pedir algo de verdura fresca como lechuga, tomate y pepino pero no escojas patatas, pastas ni arroz. Y cuando llegue el momento más esperado de la cena, o sea, el postre, no te prives pero en lugar de comértelo tú sola, compártelo con alguien porque unas cucharaditas de flan o la tarta o lo que más te apetezca no arruinarán tu figura.

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Si sigues estos consejos, tu figura te lo agradecerá pero no te amargues. Estas fiestas están para salir y disfrutar de la compañía de tus seres queridos, pero come con moderación porque después vendrá enero con las rebajas y los sustos cuando nos subamos a la báscula. ¡Es Navidad pero no te vuelvas loca!

Cuca Miquel, coach de belleza
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