Relaciones sexuales espontáneas vs planificadas: ¿qué es mejor?

La necesidad de organizar el encuentro no está reñida con la pasión que se asocia a la espontaneidad. Todo depende de ti de tus preferencias y de lo que acuerdes con tu pareja, porque lo importante es que lo disfrutéis los dos.

Pareja en la cama
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Por lo general, las personas suelen preferir que sus encuentros sexuales surjan por sorpresa o de manera natural. Suelen ser más reacias a planificar una relación sexual por miedo a que se pierda la magia de la situación. Los anuncios de colonias, la literatura romántica, el cine y la televisión acostumbran a mostrar secuencias de sexo espontáneo. La escena es la siguiente: la mujer espera en casa hasta que de repente el hombre entra por la puerta, corre hacia ella, la toma en brazos y, sin esperarlo, le besa efusivamente para después desnudarla. Así comienza una relación sexual en la que nada estaba planificado, donde parecen saltar fuegos artificiales. Poco a poco, esta historia prototípica va sumándose al imaginario colectivo para terminar convirtiéndose en la norma socialmente aceptada. A esta imagen se suma la idea de que el sexo es pasional y que ello significa que ha de ser improvisado y espontáneo.

Realidad y ficción

Sin embargo, cuando no se dispone de mucho tiempo libre, esto suele convertirse en un problema. Y es que el actual ritmo de vida no ayuda precisamente... Las largas jornadas laborales, el pluriempleo, las distancias, los quehaceres y las obligaciones familiares (en caso de tenerlas) juegan en contra de la espontaneidad y la pasión.

Si ponemos de ejemplo una pareja con hijos en la que ambos miembros trabajan, normalmente el poco tiempo libre del que dispongan corresponde al fin de semana, en cuyo caso tendrían que repartirlo entre su familia y el propio ocio de cada uno. Por ese motivo, no habría nada de malo en que se planificase un momento del sábado o del domingo para mantener relaciones sexuales puesto que, de otra manera, es posible que no pudieran llevarlas a cabo. Otro caso muy frecuente es que, cuando se mantiene una relación de pareja, cada uno de sus miembros quiera tener sexo en un momento diferente del día. Por ejemplo, uno por la mañana y otro después de cenar. En este caso, la planificación también podría ser una de las posibles soluciones

Citas organizadas

Pareja celebrando cena romántica 
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Y es que programar encuentros eróticos tiene muchas ventajas. Dedicar tiempo a organizar una relación sexual también puede resultar especial. Algunas prácticas eróticas no podrían llevarse a cabo sin una organización previa, como por ejemplo: planear una escapada de fin de semana; preparar una habitación con elementos sugerentes; organizar un striptease; citarse en un lugar romántico…

Otra de las ventajas de una relación sexual planificada es que es más probable que se tomen medidas de prevención, como el uso del preservativo. También existen más probabilidades de que el sexo en pareja sea más satisfactorio para ambas partes, puesto que pueden acordarse de antemano las preferencias de cada uno.

A pesar de todo, no olvidemos que el objetivo a la hora de mantener relaciones sexuales es disfrutar de un momento de placer e intimidad, independientemente de si el encuentro ha surgido de manera espontánea o de forma planificada.

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