Mantén tu piel cuidada y tersa gracias a la cosmética biotecnológica

La biotecnología se pone al servicio de la cosmética para elaborar productos de belleza de alta calidad a base de ingredientes naturales, cuyo fin es aportar a la piel todo lo necesario para que recupere su plenitud y belleza.

Mujer dándose crema
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El mundo de la cosmética es tan amplio y variado que, a veces, elegir una simple crema es una tarea ardua porque existen tantas (buenas, buenas, regulares, caras, baratas, las que son puro marketing...) que nos resulta complicado elegir la que mejor va a nuestra piel. Por eso hoy os voy a hablar de la cosmética biotecnológica y os voy a explicar qué es y por qué es la que debes buscar a la hora de elegir la crema idónea para nuestra dermis. Recordad que cada piel necesita un tipo de crema diferente. A la hora de buscar la idónea, lo primero que debemos tener en cuenta es que se basen en la naturaleza, ya que esta es una fuente de recursos inmensa y nos enseña a protegernos, a cuidarnos y a envejecer con salud.

El mundo de la cosmética ha avanzado mucho en investigación y desarrollo, por ello, la biotecnología aplicada a este campo ya es una realidad y no una ficción. Las grandes firmas cosméticas cuentan entre sus filas con un conjunto de profesionales, no solo químicos para elaborar las formulaciones, sino médicos, biólogos, biomédicos... Todos unidos buscando una crema eficaz.

Mujer con crema
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La biotecnología es la ciencia que se refiere a toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos. Aplicada a la cosmética es una rama referida al cuidado estético de los seres humanos, utilizando organismos y células mediante análisis biológicos, microbiológicos siendo sus principales objetivos la obtención de vitaminas, antioxidantes y proteínas para que las cremas sean auténticas armas para luchar contra los problemas que acechan a la piel.

Flor de Edelweiss
Flor de Edelweiss.
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Los activos se buscan en las plantas y sus defensas (cómo se protegen del sol, cómo soportan sequías...). Por eso encontramos flavonoides, como la quercetina que nos protege del sol; la flor de Edelweiss, que soporta condiciones climáticas extremas y nos protege de las irritaciones ocasionadas por el frío; la ortiga blanca, que soporta una gran sequía, o el silicio orgánico, que combate la flacidez y está presente en la corteza terrestre en forma de arena y es absorbido por las plantas que lo convierten en silicio orgánico. Las plantas lo necesitan ya que actúa de escudo protector frente a los patógenos que las acechan y también las ayuda a combatir el sufrimiento hídrico por falta de agua y a nosotros nos ayuda a mantener firme la piel.

Laboratorio
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Pero la naturaleza en sí y sus activos necesitan un desarrollo en laboratorio para obtener sus frutos. No se extraen de la planta y 'voilà' llega a tu crema. Eso es lo que marca la diferencia entre cremas naturales y cremas biotecnológicas. Las primeras se quedan en la superficie de la piel ya que no tienen modificaciones moleculares y las segundas tienen investigación y desarrollo detrás modificando los pesos moleculares para que los activos naturales puedan penetrar en tu dermis actuando en tejido diana.

En consecuencia, disfruta de la tecnología y de sus avances y escoge para tu piel cremas con investigación y desarrollo, pero siempre con activos naturales sin aceites minerales y con menos conservantes.

Cuca Miquel
Cedida
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