Los celos, los grandes enemigos de la pareja

Se interpretan como una muestra de amor, pero nada más lejos de la realidad. En ocasiones, incluso, pueden poner en riesgo la relación de pareja.

Pareja revisanto móvil
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Cuando se trata de una relación romántica, los celos son una combinación de sentimientos, sensaciones y experiencias que se materializan a través del temor a la posible pérdida de la pareja ante una tercera persona. En el contexto del amor romántico, los celos son erróneamente concebidos como una muestra de amor hacia la pareja. Sin embargo, no hay nada más lejos de la realidad: tienen que ver con los límites intradiádicos, es decir, con los conflictos que se originan dentro de la pareja en torno al espacio personal.

Los celos se materializan con expresiones como: "Lo tenemos que saber todo el uno del otro"; "No podemos ocultarnos nada"; "Soy toda tuya" o "Tenemos que tener acceso a la contraseña del móvil de la pareja". Cuando los límites intradiádicos son muy rígidos, se distorsionan la intimidad, la comunicación y el compromiso.

Todo por miedo

En ningún caso se trata de una enfermedad, sino de una emoción. Según Freud, los celos se retroalimentan de cuatro componentes asociados al miedo:

1. El dolor es el primer sentimiento experimentado frente al miedo a la posible pérdida de alguien amado.

2. Después, aparece la percepción de angustia ante la idea de no tener lo deseado en la vida o en la relación de pareja.

3. Tras esta sensación, surge la enemistad hacia esa supuesta tercera persona que creemos que nos va a quitar al ser amado.

4. Y, por último, aparece el enfado hacia uno o una misma, acompañado de sentimientos de culpa y asociados a las carencias o mejoras como amantes.

Pareja enfadada
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Herramientas

Resulta complejo hacer desaparecer los celos, pero existen varias herramientas para aprender a gestionarlos:

-Herramienta de prescripción del síntoma. Este ejercicio consiste en hablar sobre la persona o situación que produce celos durante 10 minutos al día a lo largo de varias semanas. La rutina que genera suele lograr el efecto inverso. Por una parte, el resto del tiempo no se permite hablar del tema. Y, por otra, es probable que el diálogo diario en torno a los celos termine produciendo rechazo en la persona celosa.

-Herramienta del ritual. Se trata de proponer un ritual en la pareja en base a una serie de requisitos, tales como que produzca mayor agitación que el propio síntoma, que pueda llevarse a cabo sin objeciones, que suponga beneficios y no cause daños… Un ejemplo sería cambiar el pensamiento de celos obsesivos por el ritual de bajar a la calle y dar una vuelta a la manzana. Suele suceder que, con el tiempo, la persona celosa concluya que le merece más la pena cambiar el pensamiento negativo que dar la vuelta a la manzana y, en consecuencia, el pensamiento obsesivo cese.

- Herramienta del radar positivo. Cada miembro de la pareja reflexionará sobre los pequeños detalles que el otro hace por la relación. Una vez detectados, se trata de que dichos detalles se terminen agradeciendo a la persona amada.

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