Todo lo que necesitas saber sobre la cuperosis para poder combatirla

Si tu piel empieza a sufrir pequeñas rojeces que, lejos de desaparecer, se extienden, es posible que padezcas esta alteración dermatológica. Para combatirla, debes ponerte en manos de un profesional para que ayude. Por lo pronto, nuestra coach de belleza Cuca Miquel te dará algunos consejos prácticos de gran ayuda.

La cuperosis es una afección dermatológica que afecta a aquellas personas que tienen la piel sensible y reactiva, que es aquella a la que todo le molesta e incluso las cremas, que pueden llegar a provocar sensación de ardor y quemazón en la dermis. Esta patología se caracteriza por la aparición de rojeces, irritaciones... en la piel y cuando estas se convierten en permanentes, entonces hablamos de cuperosis. El 80 % de las sensibilidades faciales se deben al uso de una cosmética inadecuada. Eso unido a un factor genético y otro ambiental pueden hacer que tu piel se encuentre en una lucha diaria y casi sin cuartel.

Sin embargo, no todas las pieles sensibles padecen rosácea o cuperosis pero si todas las personas que sufren rosácea o cuperosis, que es una variante de la rosácea, tienen la piel sensible y muy muy reactiva.

Blog Cuca Miquel, la cuperosis
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En la piel con cuperosis además de las rojeces o eritemas en las mejillas, la piel también presenta unas venitas rojas que suelen estar presentes en las aletas de la nariz y en los pómulos. Estas se deben a una dilatación de los vasos sanguíneos; al principio se dilatan y se contraen pero si no le prestas atención a tu piel, esas venas se dilatan y puede que ya no se contraigan quedando permanentemente tatuadas en tu piel .

¿Por qué se dilatan los vasos?

Porque la piel sensible necesita más nutrición y al carecer de ella ya que son pieles muy exigentes con mayores requerimientos se dilata los vasos en búsqueda de oxígeno y alimento.

El tabaco una de las causas de la cuperosis
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¿Qué lo causa ?

No se conoce la causa exacta, pero sí que existen componentes que pueden influir como un componente genético, los cambios de temperatura, el alcohol, el tabaco, las aguas calientes, comidas picantes, un ácaro llamado demodex y que habita en nuestra piel... y ¡el eterno estrés!

¿Cómo podemos remediarlo?

Lo más importante es que debes evitar esos cambios de temperatura tan perjudiciales para la piel, no acudas al spa, ten hábitos saludables, aprende técnicas de relajación, escoge un tratamiento adecuado para ti...

Mujer buscando asesoramiento
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Lo mejor es que busques asesoramiento profesional para que te den la crema que tú necesitas para tu tipo de piel. Recuerda que no todas las personas deben usar las mismas cremas porque no hay dos pieles iguales, aunque sean la dos con rosácea, por lo que el 'café para todos' no debe aplicarse cuando nos referimos a cremas.

Como último consejo, cuando veas que te estás poniendo roja, respira profundo para llenar tus pulmones después de haberlos vaciado por completo para que puedas llenarlos con aire nuevo. Y si tienes a mano un hielo, mételo en la boca y deja que se deshaga lentamente.

Si padeces piel sensible, no te conformes y pide ayuda, cambia de hábitos y podrás evitar que las venitas rojas surquen tu piel.

Cuca Miquel
Cedida
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