La estafa de los preliminares en las relaciones sexuales

No existen. Son una práctica erótica como lo es el coito. No es algo que se hace antes de...

Sexo, los preliminares no existen
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Preliminar: Dícese de todo lo que antecede como introducción a algo. Pero, ¿cómo introducción a qué exactamente? Bien, en el terrero de la erótica, los preliminares se definen como el preámbulo al coito, concibiendo a éste como la práctica que convierte un encuentro en una "relación sexual completa".

Reducir la sexualidad al coito es como reducir la alimentación diaria al pan. Puede disfrutarse, pero resulta una dieta poco equilibrada, por no hablar de las personas intolerantes al gluten. Los preliminares son una estafa. Socioculturalmente, existe una creencia errónea que concibe como preliminar todas las prácticas sexuales a excepción de la penetración. Estas son, entre otras: besos, caricias, sexo oral, masturbación, tocamientos… Esta idea otorga al coito un carácter de obligatoriedad que, en ocasiones, genera dificultades.

¿Qué es una relación sexual?

Es el caso de Eduardo y Amaia, pareja desde hace 4 años y medio. Ambos afirman tener problemas con el sexo porque no logran disfrutar durante la penetración. Sin embargo, Amaia asegura alcanzar orgasmos muy placenteros durante los preliminares. "Hay veces que no practicamos el coito y, por ejemplo, realizamos sexo oral, y sí que disfrutamos", añade Eduardo. Por lo tanto, aunque ambos no disfruten durante la penetración, su vida sexual no puede calificarse como mala, puesto que únicamente presentan dificultades con una práctica.

Pareja joven en la cama
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Ana y Lorena son amigas y compañeras de piso. Hace unos días, Ana llevó a un ligue a casa y, al día siguiente, Lorena le preguntó si por fin habían practicado sexo. "Hasta ahora no habíamos mantenido relaciones sexuales completas. Únicamente nos tocábamos y besábamos desnudos", afirma Ana. Ella no es la única que considera que para que una relación sea plena y completa ha de practicarse la penetración vaginal y que todo lo demás son juegos previos.

Por su parte, Santiago tiene dificultades con el tiempo de eyaculación. "Me gustaría poder durar más para alargar la penetración durante más minutos", manifiesta. Cuando su mujer le practica sexo oral o le masturba, asegura tener un mayor control eyaculatorio y durar más tiempo hasta alcanzar el orgasmo. Sin embargo, se empeñan en terminar todos sus encuentros con el coito, a pesar de la frustración que le genera. Y es que las expectativas que se depositan en esta práctica cuando se considera que todo lo demás son preparativos para disfrutar de las mismas pueden producir problemas.

Sexo, los preliminares sexuales no existen
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Cuando el objetivo de una relación sexual es el coito, es probable que se pierdan en el camino cientos de posibilidades de disfrute. Los preliminares son una falacia y, aunque muchos se empeñen en lo contrario, no existen. Son, en definitiva, practicas eróticas con el mismo grado de legitimidad que el coito. En función de la persona y sus circunstancias, habrá una práctica que resulte más placentera que otra. Pero, lo que está claro es que, cuantas más prácticas y zonas erógenas se tengan en cuenta, mayores posibilidades de disfrutar existirán.

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