Desmontando prejuicios entorno al BDSM

Algunos ven aburrido el sexo convencional y optan por probar otras modalidades. No deberíamos juzgar a quien opta por experimentar otras prácticas amatorias.

Escena de '50 sombras de Grey'
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El bondage, la disciplina, la dominación, la sumisión, el sadismo y el masoquismo son prácticas sexuales poco normalizadas. Es lo que en conjunto se conoce como BDSM y hoy vamos a desvelar algunas de las curiosidades de esta forma de mantener relaciones. Y es que a pesar de vivir en una época en la que tenemos más acceso a la información que nunca, continúan existiendo muchos prejuicios con según qué formas de entender y vivir las sexualidades. La 'sexblogger' Bernice lo tiene claro: "No es que el BDSM esté no normalizado, es que existe mucha desinformación, como en otras prácticas no normativas. Es una tendencia erótica más, la llamada erótica del poder, donde unos asumen el rol de ceder y otros dominan".

‘50 sombras de Grey’

Nos guste o no, la película ‘50 sombras de Grey’ ha marcado un antes y un después en la visibilización de estas prácticas (aunque buena parte fuera ficción). Con el filme, muchas personas (sobre todo mujeres) comenzaron a interesarse por relaciones de dominación y otros encuentros más allá de la postura del misionero. De hecho, la venta de juguetería erótica relacionada con el BDSM se disparó con productos como fustas, látigos, esposas o cuerdas de seda.

Pero, en muchas ocasiones, las prácticas se idealizaron y malinterpretaron. Antes de iniciarse en el BDSM es importante saber cómo funciona. "Hay que conocer a personas reales, establecer contactos cara a cara en los que poder solucionar las dudas de manera coherente. Un buen recurso son los llamados ‘munch’. Se trata de quedadas informales para tomar algo con más gente con los mismos gustos", explica Bernice.

Blog de sexo: prácticas sado
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Pactar los límites

Otro aspecto importante es saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar y ponerlo en práctica con la(s) pareja(s) a través de acuerdos. "Los límites son pactados en cada relación, nadie hace algo que no desea hacer, todos tenemos fantasías y en el BDSM se pacta cómo llevarlas a cabo", añade la experta.

Entre los mitos que rodean al BDSM existen dos que destacan por encima del resto. El primero es el que coloca erróneamente al hombre como sujeto dominante y a la mujer como objeto de sumisión. La sexblogger asegura que "las mujeres dominantes existen y son muchas, al igual que los hombres que asumen el rol de sumisos. En este sentido, no podemos hablar de machismo, sino del intercambio de poder en roles, en el juego… Puedes ser feminista siendo sumisa en el sexo", sentencia Bernice. Y el segundo gran mito es considerar las prácticas de BDSM como violentas y denigrantes cuando son actos consensuados, normalmente seguros y responsables.

Blog de sexo: prácticas sadomasoquistas
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En definitiva, es fundamental aceptar y normalizar la diversidad erótica para que todas las personas puedan disfrutar de una sexualidad plena. Como concluye Bernice, "debería entenderse que la manera de buscar el placer de cada cual debe de ser respetado. No todos se sienten cómodos con un sexo convencional e incluso lo encuentran aburrido. Experimentar es una opción liberadora y cada cual debería hacerlo sin ser juzgado".

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