Beneficios estéticos (y para la salud) del masaje facial

Con esta 'gimnasia' para el rostro estimulas la circulación, a la vez que combate la flacidez y retrasas el envejecimiento. Cuca Miquel, experta en belleza, te enseña el paso a paso de esta técnica que debes incluir en tu rutina diaria para lucir una piel radiante... ¡En menos de 3 minutos!


    El rostro cuenta con más de 50 músculos que permiten la movilidad. Gracias a ellos puedes sonreír, hablar y hasta guiñar un ojo. El paso del tiempo, algunos hábitos, así como ciertas patologías debilitan y paralizan esos músculos. Por eso, mantenerlos activos a través de masajes faciales ayudará a retrasar el envejecimiento de la piel y aportará luminosidad al rostro. Un tratamiento rápido y eficaz que puedes practicar a diario y en poco tiempo, con unos resultados impresionantes.

    Al presionar sobre distintos puntos de nuestro rostro, se activa la circulación sanguínea, oxigenando la piel y liberando tensiones. De esta forma se reactiva la producción de colágeno y el aspecto de la piel se vuelve radiante.

    En este vídeo os doy el paso a paso de un masaje facial con ejercicios sencillos. Comienza con un calentamiento. Para ello, tu piel debe estar limpia e hidratada, coloca los puños en las mejillas y presiona ligeramente y levanta, repite unas 20 veces. Haciendo ese bombeo harás un ligero drenaje linfático para oxigenar el músculo. Este paso te permitirá que trabajar mejor.

    te enseñamos, en vídeo, el paso a paso para un masaje facial que rejuvenecerá tu piel
    Getty Images

    Masaje facial: ¿Empezamos?

    1. En el cuello, coloca tus manos en cruz sobre el esternón y sube la mandíbula hacia arriba. Mantén 10 segundos y repite 5 veces.
    2. Coloca un puño debajo de la barbilla y haz fuerza hacia abajo. Mantén la presión 6 segundos y repite 5 veces.
    3. Ahora pon los dedos uno frente al otro debajo del labio y estira hacia fuera. Repite 5 veces ese movimiento.
    4. Coge aire y llena las mejillas y mantén el aire para expulsarlo poco a poco. Repítelo 20 veces.
    5. Coloca el dedo corazón en el lagrimal y el índice en el extremo contrario y desde esa posición intenta cerrar los ojos. Repítelo 20 veces.
    6. Haz unas gafas con los dedos pulgar e índice colócalo el contorno de ojos tensando la piel de arriba y de abajo y desde esa posición. Parpadea unas 20 veces seguidas.
    7. Para las patas de gallo, coloca el dedo pulgar y el índice a lo largo de las cejas y recérrelas desde un extremo a otro de la ceja, hazlo 5 veces.
    8. Coloca los dedos índices debajo de los pómulos y deslízalos hacia las orejas.
    9. Pon las manos en la frente haciendo que se toquen las puntas de los dedos y desliza hacia la sien, haz 6 repeticiones.
    10. En esa posición sube con los dedos hacia el cuero cabelludo.

      Después de tus ejercicios, ponte una mascarilla refrescante, relájate 20 minutos. Conviértelo en una rutina y tu esfuerzo se verá recompensado con un rostro más firme y terso.

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