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Decálogo para un verano sano

La mayoría de las bacterias transmitidas por alimentos se multiplican a mayor velocidad entre los 30 y 40 ºC. Por eso en verano es más importante que nunca tener cuidado a la hora de manipular los alimentos.

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Evita el peligro

Lavarse mucho las manos, mantener una higiene correcta en la cocina o limpiar los utensilios que usamos para comer son sólo algunas de las medidas básicas que debemos tomar si queremos evitar una enfermedad alimentaria. Las gastroenteritis y la salmonella son las intoxicaciones más comunes en esta época del año, pero podrás evitarlas con estos diez consejos la mar de sencillos. ¡Feliz verano!

 

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Agua

En tus desplazamientos, asegúrate de que el agua que tomas es potable. Un simple vaso con hielos puede causarte un gran problema. Si tienes dudas, elige mejor el agua envasada.

 

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La caducidad

En esta época, presta especial atención a la fecha de caducidad de los alimentos. Si detectas un olor o sabor inusual deshazte de ellos. Olvídate de paquetes abiertos o latas con abolladuras.

 

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Separa alimentos

Los alimentos crudos son posibles fuente de bacterias. Por eso es importante separarlos de los cocinados y utilizar distintos utensilios para evitar que los microorganismos puedan pasar de unos a otros.

 

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Cuidado con las ensaladas

Mucho ojo con las ensaladas fuera de casa. Condimenta siempre con vinagre o zumo de limón, porque el Ph ácido acaba con las bacterias. Usa sólo salsas que vengan en paquetes de una porción.

 

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Ojo con el huevo

Una de las mayores fuentes de salmonella son los huevos. Las bacterias se encuentran en la cáscara, así que descarta los que la tengan rota. No te olvides de guardarlos siempre en la nevera.

 

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No romper la cadena del frío

Si vas a comprar congelados, que sea lo último de tu compra, para evitar romper la cadena del frío. Ya en casa, descongela siempre en el frigorífico (nunca dejar al aire libre), consume en el mismo día y nada de volver a congelar.

 

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Todo bien cocinado

Una cocción de 70 grados garantiza la eliminación de los microorganismos peligrosos. Atención a los trozos grandes para que no queden crudos en su interior. Si eres de las que preparan boquerones en vinagre para las tapitas de verano, evitarás los peligros del anisakis si congelas a 20 grados bajo cero durante al menos 24 horas.

 

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Los síntomas

Las bacterias causan síntomas como dolor abdominal, vómitos, diarreas o dolor de cabeza que aparecen entre las dos y las doce horas tras la ingesta. Localiza la fuente y avisa a otros que hayan podido consumir lo mismo que tú.

 

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A pelar se ha dicho

El calor hace que el consumo de frutas se dispare. Para evitar cualquier tipo de intoxicación lávalas bien y, si quieres asegurarte, puedes pelarlas. Tomarlas en zumo también minimizará los riesgos.

 

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Adiós insectos

No te olvides de proteger tus alimentos de animales o cualquier tipo de insecto, ya que pueden ser grandes portadores de bacterias. Un buen método es cubrirlos para asegurarte.

 

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