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Cómo tratar la rosácea de forma natural

La coach de belleza Cuca Miquel nos ayuda cada semana a estar más guapas.

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¿Qué es la rosácea?

La rosácea es un enemigo invisible de la piel, silencioso y todavía muy desconocido. Sus síntomas aparecen en forma de rubor ante una situación que ocasiona vergüenza.

Ese rubor es el “flusing” o enrojecimiento que aparece y desaparece de forma súbita y debe ser tomado en cuenta porque puede fijarse en la piel de manera permanente.

En ese momento, estaríamos hablando del grado 2 de esta dolencia, pero hay niveles más graves que pueden derivar nódulos, pápulas o pústulas repartidas por la zona central del rostro.

Mi consejo de hoy tratará de ayudar a las personas que sufren esta enfermedad benigna pero crónica e inflamatoria para que su rostro esté más blanco y no sufran los síntomas con demasiada intensidad.

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El origen de la rosácea

El origen de la rosácea es variado y multifactorial y es que no se conoce con exactitud la causa exacta que la provoca pero sí se sabe qué cosas la agravan.

Entre los factores que la empeoran están:

- El estrés. Te aconsejo que si sufres o crees que puedas sufrirla te tomes un tiempo para ti, aprendas técnicas de relajación y de respiración para liberae toxinas de la piel y del organismo.

- El consumo de alcohol.  La rosácea tiene un componente de dilatación y pérdida de elasticidad de los vasos sanguíneos de pequeño calibre y el alcohol lo agrava.

- El consumo de bebidas calientes.

- Los spas, saunas y baños turcos así como, las duchas con agua muy caliente.

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Ojo a las cremas que aplicas

Es imprescindible que tengas mucho cuidado con la cosmética que usas.

Otro agravante de la rosácea es el uso de productos inadecuados que pueden dañar gravemente la piel. Las pieles con rosácea son muy reactivas, sensibles y, además, se deshidratan con más facilidad lo que puede provocar un desequilibrio de los ácaros que habitan en nuestra piel.

Si tienes ya pápulas o nódulos acude a un dermatólogo para que prescriba un tratamiento adecuado.

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La importancia de la alimentación y la protección

Incorpora a tu rutina de cuidado antioxidantes y productos vitaminados para aumentar tus  defensas cutáneas.

No uses jabones y evita la limpieza con agua. Hidrata la piel adecuadamente con cremas con activos hidratantes de bajo peso molecular. Pide a tu dermatólogo que te prescriba alguna. 

En primavera el problema suele agravarse por la subida de las temperaturas, los cambios climáticos propios de esta estación, el viento y el sol por lo que recomiendo el uso obligatorio  de protectores solares de 50 +.

Además, aumenta  la ingesta de verduras y frutas que contengan betacarotenos y ponte  gorros y fulares para que el viento no te dé directamente en la cara.

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No le hagas caso omiso

Desde el momento en el que sientas que tu piel se ruboriza y notes calor en la cara, toma medidas.

Es mejor actuar a tiempo, pero no desesperes porque es un proceso lento, pero con unos buenos hábitos y una cosmética adecuada puedes mantener a raya esta dolencia evitando que la rojez se asiente en tu piel de manera definitiva.

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