Joao y Pol, una relación de ida y vuelta constante

Vuelve, cortan, vuelven, cortan... La relación de Pol Badía y Maestro Joao se ha convertido en un bucle infinito que va a acabar con ambos.

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Telecinco

Ni contigo ni sin ti. Lo de Joao y Pol es una relación en bucle. Joao ponía fin a su relación con Pol. Pero su ruptura tan solo duró unas horas ya que después se reconciliaban de nuevo sin que nada hubiera pasado, pero tan solo una noche después las cosas volvían a torcerse y romperse de nuevo. ¿Por qué? Por el mismo motivo que sigue grabado en la cabeza de Pol: los cuernos que le puso su novio hace ya tiempo. A pesar del tiempo, sigue sin poder olvidarlo, algo que Joao no duda en echarle en cara: "En la universidad no te han enseñado relaciones, solo a hacer gimnasia... Ya has tenido tiempo para pensar si podías superar lo de este señor (el amante de Joao)", le ha espetado.

La discusión se ha quedado así en un eterno bucle: Pol insiste en que ha intentado olvidarlo mientras que Joao asegura que no lo ha hecho con suficiente fuerza. "Lo siento por intentar superarlo y no haber podido", insiste Pol. "Le has dado una mierda de tiempo de 20 minutos para superarlo", concluye el Maestro. Entre grito y grito finalmente ambos han coincidido en que no pueden más y que esto supone un punto final a la relación lo que les ha dejado a los dos tocados.

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Rodeado de sus compañeros Joao no ha podido evitar desahogarse con ellos y explicar todo lo que ha ocurrido. "Se ha acabado, punto y final. No se le olvida... No quiero ni que me busque ni yo buscarle. Él no olvida al hombre con el que yo le engañé y yo tampoco le olvido... Yo ya no sacrifico ni la barra de chocolate. A tomar por culo". Mientras que Pol ha optado por callarse y entrar en el confesionario a desahogarse con el Súper, algo que aún no hemos podido ver.

Tras un largo rato en el interior, Pol sale y sin poder conciliar el sueño se queda en la mesa del comedor pensativo mordiéndose las uñas. "Joder, macho tío", se le oye decir. Por su parte, Joao prefiere estar en el dormitorio donde rompe a llorar en soledad después de murmurar unas palabras en voz alta que lanza al aire: "Hija mía, ayúdame un poquito".

No se sabe muy bien qué ocurrirá con esta pareja pero dada su trayectoria todo apunta a que les podrá la convivencia y volverán a estar juntos de nuevo hasta que Pol vuelva a recordar la infidelidad. Esto no se soluciona hasta que uno de los dos salga y puedan pensar a gusto entre ellos.

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