Alessandro Lequio ¡se olvida de ayudar a su mujer embarazada!

image
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Blanca, radiante y sonriente

Así de sonriente y cargada de buen rollo (y de maletas) se encontraba María Palacios este fin de semana tras la boda del hijo de Ana Rosa Quintana, Álvaro Rojo.

La mujer de Alessandro Lequio esperaba blanca y radiante a que llegara su esposo para ayudarle con las maletas e irse, por fin, a descansar a casa tras un fin de semana repleto de amigos y fiesta.

Viva nuestro conductor, conductor, conductor

Alessandro llegó al fin al encuentro con su amada en un flamante coche con una limpieza que, ciertamente, dejaba bastante que desear. Sin embargo, no todo fueron cariñitos...

 

Esperaba asu marido

María, cargada como una mula con una maleta, un maxi bolso y una bolsa, esperaba en la acera a que su marido se bajara para echar una mano...

 

Blanca, radiante... y sola

¡Pero no lo hizo! Y no sólo no se bajó a ayudar a su mujer, que está a puntito de caramelo y cada paso que da debe de ser un suplicio, sino que además tuvo ella que darse un paseíto hasta el coche con todo a cuestas. ¡Con maridos tan caballerosos lo que no sabemos es cómo no han tenido más hijos!

 

Acostumbrada a tirar del carro

María, sin embargo, demostró que a ella no le hace falta nadie para tirar de las maletas, del carro y de su propia relación, ya qu eha decidido apoyar a su marido al cien por cien tras las intensas y explícitas declaraciones que Olvido Hormigos sobre los encuentros sexuales que tuvo en casa de él hace tan sólo tres años, cuando Alessandro ya llevaba 5 casado con María Palacios.

 

Una relación sin fisuras

Desde luego, lo que no le ha debido de hacer ninguna gracia es que Olvido se jactara de haberse acostado en el lecho matrimonial de ambos delante del vestidor de ella, aunque parece que ahora prefieren olvidarse del huracán 'Hormigos' y están intentando hacer vida normal.

¿Caras largas?

Lo que parece que tampoco le hizo mucha gracia fue que su marido no se bajara del vehículo a echar una mano con los bártulos. ¿Vendrán de ahí las caras largas dentro del coche? ¿O le estaría diciendo que al llegar a casa había que comprar pan para la cena?

 

A casa... y de lo más serios

Sea como sea, la pareja ha escogido posicionarse, y lo han hecho juntos, sin mostrar grietas en su profundo amor... aunque Olvido Hormigos no tiene pinta de que vaya a parar de contar confidencias y tratar de mostrar las pruebas que tenga., aunque Alessandro ha sido tajante: "De lo que no ocurrió no puede haber prueba". ¿Resistirá la relación con una niña pequeña, a la que llamarán Ginevra, en camino?

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Actualidad