Así vivió Tamara Gorro el día de la boda de Kiko Matamoros y Makoke

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Primero, las uñas

Más contenta que unas castañuelas, así estaba Tamara Gorro por irse a la boda de Kiko Matamoros y Makoke. ¡Lo que le gusta a Tamara un sarao!

Y ahora, como es youtuber y tiene una familia virtual que crece y crece (casi 90.000 suscriptores en YouTube, eso es ya mucha familia), ha querido compartir con todos sus followers su rutina en un día tan especial para sus amigos.

¿Lo primero? Arreglarse las uñas.

El vestido, protagonista absoluto

Según ella, ya que llevaba un look bastante llamativo, el resto de los complementos prefería que fueran más neutros para que no le robaran el protagonismo al traje de Hannibal Laguna que tenía esperando en su dormitorio, uñas incluidas, así que un tono nude, unas piedrecitas, ¡y listo!

¡A comer!

Al volver a casa, empezó a pasar por chapa y pintura. Primero, peluquería, pero mientras tanto, un bocadito para no caerse redonda...

Se justificó al ponerse "como el Kiko": "El vestido tiene mucha caída, y como no es muy ajustado no pasa nada. No me sale la tripa, aunque no tengo".

 

¡Tamara está de la olla!

¿Y qué compró? Un buen pollo asado. "Luego me decís que no como, pero que como. Y lo que voy a comer en la boda de Kiko y Makoke...", decía. "Y además, conociendo a Kiko y a Makoke, la boda se va a alargar un poquito". ¡Mejor ir preaprada!

Eso sí, como está de la olla (y lo reconoce), no podía pasar sin gastarle una broma al repartidor: "¡Has ganado tres millones de euros! Si haces 7 flexiones te los llevas", le dijo al chaval, que se quedó, como es lógico, ¡a cuadros!

 

Ya no es su ratita

También tuvo tiempo Tamara de llamar a su marido, el futbolista Ezequiel Garay, y a su niña, a la que parece que ha cambiado de apodo: si antes era su "ratita", ahora ha subido de categoría. ¡Ahora es 'pochoclo de mantequilla'!

 

''Sencillo'' recogido

Terminado el peinado, había que darle el visto bueno: un "sencillo" recogido con trenzas y ondas, aunque de sencillo tenía más bien poco... ¿pero a que lo parecía?

 

¿Por qué no fue Ezequiel con ella?

Su amiga María, periodista, fue su acompañante en la boda de Kiko Matamoros y Makoke, ya que Ezequiel tenía que trabajar, aunque parece que a ella le importó más bien poco. ¡Con su amiga del alma tenía más que suficiente!

 

El vestido

Tamara pasó a explicarnos su vestido: "Me viste Hannibal Laguna. He escogido este vestido, básico, liso, pero que luego al andar tiene un vuelo la manga espectacular", dice en el vídeo.

"Es muy de Aladina", sentenció su amiga María, que si no lo decía, ¡reventaba!

 

 

Los complementos

"Lo que va a destacar es pendientes, bolso y anillo. Llevo estos pendientes larguitos con la piedra morada como el vestido y un tono azul. El anillo, de los mismos tonos y luego, donde doy el toque, es con el bolso, que lleva azul y destellos morados. La sandalia es de un color nude para que no le quite protagonismo al vestido", explicaba. ¡Y muy bien elegido!

 

 

Ante todo, cómoda

¿Y su acompañante? maría lo tenía clarísimo: "Me han dicho que tengo que comentar mi estilismo. A ver, yo no soy Tamara, ¿vale? Este es un mono de color verde... ¡y ya está! Y nada, es muy cómodo, no pesa nada... parece que lo estoy vendiendo. Bueno, me lo pongo porque me gusta y estoy cómoda. Yo creo que lo más importante es sentirse cómodo con uno mismo, o sea que yo no me pondría un vestido así (señala el de Tamara) porque me sentiría disfrazada".

¡Y qué razón! Lo más importante es sentirse cómoda.

 

Chapa y pintura

Con el pelo recogido y todo preparado, ya sólo quedaba pasar por maquillaje: un look de noche en tonos oscuros y malvas.

Y después de todo el día de preparativos... ¡lista!

 

¡Lista!

A las 17:30, Tamara ya estaba lista para salir hacia el Castillo de Viñuelas envuelta en su vaporoso vestido de Hannibal Laguna.

 

La más sexy

Con la espalda al descubierto, Tamara no podía estar más sexy.

 

''Si bebes, no conduzcas''

Eso sí, sabiendo que iba a tomar unas copitas, avisaba: "Consejito: si bebes, no conduzcas. ¡Me voy de bodaaaa!", decía mientras se montaba en un taxi.

Y la fiesta comenzó. Pero claro, al día siguiente... ¡a trabajar en '¡Qué tiempo tan feliz!' como una campeona!

El vídeo, al completo, más abajo.

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