Bea y Rodrigo (GH 17) estrenan su propio reality con su primera crisis

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Un docu-reality para la parejita

En un mundo lleno de 'hashtags', vlogs y 'likes', el que no corre vuela, por eso ahora Bea Retamal y Rodrigo Fuertes, de GH 17, ¡se estrenan con su propio docu-reality videobloguero! ¿Y quién nos iba a decir a nosotros que tras salir del programa de Telecinco, Bea, la ganadora de la edición, y su chico, Rodrigo, acabarían protagonizando un programa? Así es, de hecho, la cabecera de 'Rodéanos', y aunque se esperaba mucho más (su primer capítulo dura sólo 7 minutos), ha empezado con drama...

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Drama nada más empezar

Rodrigo abrió el programa, que se emite en la plataforma MTMad, explicando el drama: “Me habría gustado empezar esto de otra manera, pero el sábado Bea y yo tuvimos una pequeña discusión. Yo me fui de la discoteca, ella se quedó ahí con sus amigos y al día siguiente vino a casa, cogió sus cosas y se fue. Ya sabéis cómo es de impulsiva. Voy a buscarla, a ver qué tal y cómo estamos los dos. Rezad y que salga bien. Que no me pegue ni me diga cosas...”, empieza el capítulo. ¡Menudo plan!

 

 

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Rodrigo lo cuenta todo

Apegados como están Bea y Rodrigo a las redes sociales, el formato es en ocasiones como si fueran publicaciones de Snapchat, a lo que sus seguidores están más acostumbrados. Rodrigo, durante el inicio del programa continúa explicando: “Mi madre enteró de la movida y nos recomendó que dejáramos las redes sociales, pero fue el entorno, porque nosotros no discutimos”, aclara.

 

 

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Bea, ¿demasiado impulsiva?

De hecho, ellos no pelearon por iniciativa propia: “Todo iba genial, y de repente no sé qué pasó que hubo una discusión entre sus amigos y gente que estaba por ahí. A partir de ahí discutimos, yo me fui porque no quería aguantar eso, ella se quedó sola, luego fue al hotel y a la mañana siguiente vino a mi casa, cogió sus cosas y se fue a Valencia”. ¡Drama!

 

 

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''¿Qué de qué?''

Aun con todo, Rodri, todo un caballero, fue a recoger a la estación de Atocha a su chica, a la que recibió con un beso, aunque ella aún estaba un poco reticente... “Bueno, ¿qué?”, preguntó ella. “¿Qué de qué?”, contestó él. Mirada asesina de Bea. “¿Ahora quieres hablar, no?”. Se mascaba la tragedia...

 

 

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Peleílla de enamorados

Al final, ambos lo solucionaron en un viaje de coche entre risas y algún reproche: “Te dije '¿quieres hablar? Y me dijiste 'no, no quiero hablar'. Y me fui”. “Hombre, si quieres me quedo ahí haciéndote la maleta”, respondió él en tono guasón.

 

 

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''Si no me coges y me das un beso para que se me quite la gilipollez''

“Mira que te dije 'vamos a hablar, tal...'. 'No, yo me voy a Valencia'”, recordó Rodrigo. “Hombre, es que si no me coges y me das un beso para que se me quite la gilipollez... ¡parece que no me conozcas!”, respondió ella. “¿Qué beso? ¿Por qué te tengo que dar un beso si no te hice nada? Me fui de la discoteca para no tener movida”, apostilló Rodrigo, pero claro, al final, como en muchas discusiones, pasa lo siguiente: “¿Tú sabes realmente por qué discutimos? Porque yo no me acuerdo del motivo exacto...”. ¡Al final hay que reírse de la situación!

 

 

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''Tú no estás bien de la cabeza''

Eso sí, también hay que entender al muchacho, porque ella ¡le volvió loco! “Me dices que te vas. Te digo que hablemos y me dices que no. A las cuatro horas me escribes y me dices que sigues en Madrid... y que si nos vemos. Para luego a las 5 horas decirme que vuelves a Madrid. No estás bien de la cabeza”. “Pues llévame a un psiquiatra... 'Ej que' siempre es culpa mía”, contestó ella de mala gana mientras él le avisaba de que bajara el tono con una bromita para relajar tensiones: “Ejjj... Ejjj... ¿cómo te sale eso?”

 

 

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¡Beso de reconciliación!

Al final, cómo no, se acabó el drama ¡con un besito! Si es que ya dicen que lo mejor de las peleas son las reconciliaciones... "¿Me perdonas por decir coasas que en realidad no siento cuando estoy enfadada?", "¿Me perdonas por ser tan bueno contigo?", se dicen el uno al otro para acabar con otro beso. ¡Qué bonito!

 

 

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De paseos por la capital

Una vez de regreso al enamoramiento, Bea y Rodrigo dieron vueltas por Madrid mientras él le explicaba a ella varias cosas... aunque lo que más le llamó la atención fue ¡el top manta de zapatillas falsas! “Yo quiero unas, primo...”, dijo. ¡Anda que no se podrá permitir zapatillas buenas con el dineral que se llevó tras ganar GH 17...!

 

 

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''Llévame el bolso''

“La cámara pesa mucho. ¿Me la llevas, porfi?”, preguntó ella. “No”, contestó él rotundo. “Pues toma, llévame el bolso”. ¡Y fin de otra discusión!

 

 

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''Soy muy orgullosa''

Al final, 'Naranjita' dio su brazo a torcer: “Me fui a Valencia porque estaba enfadada y soy una cabezona. Está mal porque hay veces que tengo que rebajarme, y tengo que dar un pasito atrás, escuchar y querer hablar. No me parece bien que Rodrigo me dejase tirada en la discoteca aunque estuviera con mis amigos por cuatro tonterías. Yo soy muy orgullosa y tengo que cambiar eso, pero él también tiene que cambiar porque es muy cabezota”, explicó Bea, finalmente, para que todos pudieran entender por qué se fue de buenas a primeras a la otra punta del país. Si eso no es ser impulsiva...

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Turismo madrileño

A pesar de que Bea no quería comerse un bocadillo, lo suyo, cuando uno visita la Plaza Mayor como ellos ¡es comerse uno bien grande de calamares! Rodrigo al final la convenció... pero ella ya tenía una queja súper importante: “¿No lleva mayonesa?”.

 

 

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El bocadillo de la paz

Al final, por una cosa o por otra, Rodrigo y bea acabaron la mañana en paz: “¿Estamos enfadados o no?”, quiso saber él. “Con este bocadillito te perdono. Dame un beso”. ¡Fin de la discusión! Estamos deseando ver el próximo capítulo. De momento este primero lo podéis ver más abajo.

 

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