Jesús Carrillo, de 'Casados a primera vista': "Siempre me he reprimido mucho por ser gitano y gay"

El cordobés se estrenó en la tele por todo lo alto, pero su ilusión está en un centro de menores para ayudar a avanzar a los jóvenes, sobre todo a los gitanos

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Gitano y gay... ¡qué mezcla!

Ha pasado de tener una sola relación a casarse con un desconocido en televisión, y es que a este cordobés no le frena nada para disfrutar a tope de la vida a sus 24 años. Jesús Carrillo llegó como un huracán a Casados a primera vista y se llevó el corazón de miles de telespectadores, pero su juventud siendo gitano y homosexual no ha sido nada fácil.

 

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''Mi ilusión es trabajar en un centro de menores''

Jesús, ¿qué tal estás?
Me siento muy bien y feliz. Estoy en un momento muy dulce.

A tus 24 años, eres educador social, pero también te gusta la televisión. ¿Dónde te ves en un futuro?
Me gustaría hacer algo más en televisión, pero a largo plazo me veo trabajando de lo que he estudiado. Mi ilusión es trabajar en un centro de menores.

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'Soy un volcán en ebullición''

Entraste en el programa como todo un huracán. ¿Eres tan echado ‘pa’lante’ como se ve?
Yo sí. Soy una persona que no me cuesta relacionarme. Tengo fuego. Soy como un volcán en ebullición.

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Todo es verdad en 'Casados...'

La pregunta del millón: ¿en el programa es todo verdad o hay paripé?
Totalmente real: estaba casado en México y en España.

¿Y con separación de bienes?
Todo. De hecho, cuando iba a firmar los papeles, le dije a mi marido: “La separación de bienes no la voy a firmar. ¡Te voy a quitar el piso y la moto!” (risas). En broma, en broma...

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''Tengo ganas de enamorarme''

De tener sólo una relación sentimental has pasado a ir a la tele y casarte con un completo desconocido… ¡Menudo cambio!
Sí, la verdad es que yo me digo: ‘¡Tan horrible no soy!’ Pero también es verdad que no he conocido aún a nadie del que diga yo: ‘¡Guau!’. Tengo ganas de enamorarme, quería probar suerte... y no la encontré.

¿Qué se te pasaba por la cabeza mientras le decías a un desconocido ‘sí, quiero’?
Cuando lo vi, sinceramente, pensé: “Qué put... me ha hecho el programa. No me gusta nada”. Pero no quise quedarme con la primera impresión para ver cómo se iba desarrollando.

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''Hay cada vez más gitanos preparados''

Te presentaste como un “gitano del  siglo XXI” sólo por estudiar una carrera y labrarte un futuro. ¿Sigue habiendo un retraso en ese aspecto en tu etnia?
A los gitanos nos queda por evolucionar, pero vamos avanzando. Hay cada vez más gitanos preparados: por ejemplo, mi tío es juez y mi hermano es ‘profe’ de educación física.

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La homosexualidad, tabú entre los gitanos

¿Hay algo de los payos que te gustaría que se aplicaran los gitanos?
Habrá de todo, pero, sinceramente, la tolerancia hacia la homosexualidad. Es un tema muy, muy tabú en mi etnia en el que hay que avanzar más.

 

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Traumática salida del armario

A ti tu familia te quiere mucho y te acepta, pero ¿conoces algún caso que no haya sido así?
A un primo mío lo llevaban al culto para que le ‘sacaran el demonio’. Y a un chico de Córdoba le echaron y se tuvo que ir a otro pueblo. Yo veía eso y me decía “¿cómo voy a decir yo que soy gay?” Me he tenido que reprimir mucho por ser gitano y gay. Tienes más condicionantes a pasarlo mal.

¿Cómo fue entonces tu salida del armario?
La primera a la que se lo conté fue mi hermana María, llorando un montón, como si hubiera matado a alguien. Le dije que no quería que la parte masculina se enterara, pero poco a poco se lo conté a todos, y cuando se lo conté a mi padre, me dijo: “¡Pero cómo vas a ser gay, si yo siempre te he visto con muchas niñas!”, y le dije “Claro, papá, son mis amigas” (risas). Él me llamaba “vicioso”, y yo me sentía culpable porque pensaba “¿qué le hago? No puedo luchar más contra lo que soy.” Mi padre no me habló durante un par de meses hasta que le dije: “No soy un asesino, no he hecho nada malo.” Él me dijo que si no podía ir a un psicólogo, pero le contesté: “¿Qué quieres, que me case con una gitana y haga un paripé?” Se quedó callado, lloró y me dijo: “Lo que quiero es que seas feliz, pero tengo miedo por ti.” Y ya me abrazó y, desde entonces, genial.

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''Antes que ser gitano, hay que ser persona''

¿Qué les dirías a los gitanos que creen que tener un hijo gay es poco menos que una deshonra?
Que no hay nada más bonito que vivir acorde con tu sexualidad, vivir en libertad y ser uno mismo. Y que, antes que ser gitano, hay que ser persona.

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Muchos proyectos nuevos

Los planes se le acumulan a Jesús, y está a punto de grabar una canción que cantó en el programa, "El 'boom' de mi corazón": "Voy a contar con Marie, María y Samantha (del programa) para el videoclip", nos desveló.

 

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No hubo 'jarana' con Jesuli

Se les llegó a conocer como ‘Los Jesuses’, pero a Jesús Carrillo y Jesús Macías no les salió bien el experimento: “Él (Macías) era como una diva, pero luego venía la cámara y se ponía de buenecito”. Por eso, y porque no le gustaba, “ni por fuera ni por dentro”, ni se acostaron: "¡No me di con él ni un pico!".

De hecho, Jesús trabó más amistad con sus compañeros que con su marido: “A Jesuli le veía como a una amiga que me cae mal", sentenció.

 

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