Rihanna, la princesa de Zamunda

La palabra sencillez no entra dentro de su vocabulario. Así de ‘natural’ se plantó en un recital benéfico

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Enmascarada

Rihanna pasó por chapa y pintura (debió estar días) antes de subirse al escenario en Nueva York. ¿Era necesario montar ese show para actuar en un festival benéfico?

 

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Montó el espectáculo

La cantante (24) parecía sacada del clásico de Eddie Murphy El príncipe de Zamunda. Acompañada por un grupo de bailarinas, Rihanna hizo bailar al personal con sus frenéticos ritmos.

 

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Antifaz oculta-ojeras

Después de leer su Twitter, estamos seguras de que se puso el antifaz de purpurina para ocultar sus restos de resaca. “Son las nueve de la mañana y me he levantado borracha. Sólo quiero que la señora de la limpieza salga de la habitación“, escribió. Vaya tela…

 

 

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De paseo por Nueva York

Horas antes del concierto, Rihanna, mucho más recatada y formalita, salió a comer con su madre y también visitó una tienda de tatuajes. ¿Dónde querrá ponerse el próximo?

 

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La chica está cachas

A la cantante de Barbados le encanta lucir cacha. Normal con el tipazo que tiene. No hay concierto en el que no presuma de cuerpo, siempre con unos estilismos de lo más sugerentes. Así se movió en uno que ofreció hace unos meses en Sao Paulo.  

 

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No sin mi bikini

Rihanna es una de las artistas que más utiliza el bikini –eso sí, glamourosos y de diseño– para salir a actuar. En su último concierto en Las Vegas lució este tan colorido, con botines a juego. 

 

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¡Fiesta, fiesta!

Así de explosiva vimos a la cantante en las fiestas de Carvanal de Barbados, hace un año. Siempre dice que hace todo lo posible por no perderse los desfiles. Ahora entendemos de donde le viene esa afición por disfrazarse.

 

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