Mila Ximénez consigue hundir a Adara por Hugo Sierra

La madrileña estaba tan feliz pensando en la final durante su última fiesta en la Casa y Mila ha llegado para darle la estocada...

Adara y Alba Carrillo en GH VIP 7
Mediaset

Cada uno/a podrá tener su favorita para ganar 'GH VIP 7', pero lo que no se puede negar es que la que ha puesto toda la carne en el asador, y se ha jugado hasta su relación, ha sido Adara. La madrileña se ha enamorado en la Casa de Gianmarco Onestini, al que espera ver después del reality para consolidar su relación, y allí, en la última fiesta que vivirán las tres finalistas en Guadalix antes de la gran final... se ha hundido pensando en el que está a punto de ser su ex, Hugo Sierra. ¿Por acordarse de él? No: por culpa de Mila Ximénez.

Mila Ximénez, Adara y Alba Carrillo antes de la final de GH VIP 7
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La colaboradora ha sacado, en el último momento, su vena periodística y le ha buscado a Adara el punto sensible, aunque tampoco era complicado: sabe que le atormenta la conversación pendiente que tiene con el padre de su hijo, y Mila le ha dado la puntilla: "No es por amargar, pero...", empezaba diciendo. Cualquier cosa que dijera empezando por esa frase ya sabíamos que iba a terminar mal: "Hugo lo tiene que estar pasando de pu*a pena porque ya te tiene completamente perdida. Antes había ciertas dudas pero ahora... yo soy él y me muero. ¿O tú crees que no se va a morir? ¿O estás pensado 'que se joda'?", se preguntaba.

Adara se quedaba en silencio y agachaba la cabeza: "No no, eso nunca", negaba Adara, "pero lo que tenga que decirle, me lo reservo para decírselo a él. Obviamente no me gusta pensar que lo está pasando mal. Me siento fatal", decía triste.

Mila, sin embargo, intentó quitarle hierro al asunto, pero Adara ya parecía hundida: "Yo creo que has hecho bien, el otro te estaba machacando: "Yo creo que has hecho bien, el otro te estaba machacando. Tienes 26 años, tienes que vivir tu vida, él ya ha vivido todo lo que tenía que vivir. Imagínate que hubiese sido al revés, también podía haber pasado. Pero si tiene que llorar alguien, prefiero que no seas tú", le decía la colaboradora.

Adara, sin embargo, intentaba que aquello no le afectara demasiado: "Aunque las cosas hayan sido así no me gusta que sufra", reconocía, y pedía: "Yo le llamaré en cuanto pueda, pero que me deje aterrizar".

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