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María Jesús Ruiz y Julio Ruz, pasión desbordada en Honduras

La ex Miss España, fuera de sí, disfruta como nadie de la visita de su novio. Entre besos y abrazos, acaba quitándole la camisa al empresario y chupando kétchup de su cuello.

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Julio Ruz da una sorpresa a María Jesús

Julio Ruz ha acudido a Honduras con la misión de pasar unos minutos junto a María Jesús Ruiz. En la última gala de ‘Supervivientes’ Jorge Javier sorprendía al empresario al proponerle firmemente hacer las maletas y poner rumbo a los Cayos Cochinos para reencontrarse con su novia, proposición que aceptó sin pensárselo dos veces.

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Ansioso por verla

En el debate de ‘Supervivientes: Conexión Honduras’, Sandra Barneda conectó con él para ver cómo se encontraba durante los minutos antes de que se produjera el encuentro. Vestido de blanco y visiblemente nervioso, Ruz no pudo contener la emoción por lo que estaba por llegar.

“Estoy ansioso por verla. Abrazarla, besarla… y vamos a dejarlo ahí… No he pensado lo que le voy a decir”. Ante la pregunta de la presentadora de cómo pensaba que iba a reaccionar la modelo, fue claro: “Ya sabéis que ella es muy emotiva, supongo que nos abrazaremos y lloraremos”.

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María Jesús, emocionada con la visita

Cuando María Jesús vio a Julio encerrado en una jaula, dio un brinco y corrió a su encuentro antes de ser retenida por Lara Álvarez. Y es que el equipo del programa quiso exprimir al máximo este encuentro tan esperado, por lo que enfrentó a la ex Miss España a una desagradable prueba para poder ver a su chico...

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Liberar a Julio

Sobre una mesa dispusieron una serie de platos de lo más variados, diciéndole Lara que tenía que escoger cinco y comérselos en ese momento.

Debajo de cada plato había un número que se iría sumando de cara a poder coger más o menos llaves de un cuenco repleto de estas y con las que se podrían abrir los cuatro candados que mantenían encerrados a Julio.

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¡Al rico donut con larvas!

Si no consigues las llaves que abran esos cuatro candados, no podrás verlos”, explicó Lara. María Jesús decidido comerse un muslo de pollo, gusanos, grillos y como colofón, mezclar larvas con un donut de chocolate. Este atracón de ricos manjares le brindó la oportunidad de coger 20 llaves, pero aún así no pudo liberar a su amado...

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Desesperada por abrazarlo

Nerviosa, intentó ir probando las llaves, pero solo pudo quitar uno de los candados. Mientras lloraba, al ver que no iba a poder verlo, le fue diciendo todo lo que se la pasaba por la cabeza.

“No sabes cómo te quiero, te extraño. Te echo mucho de menos. ¡Es que te quiero mucho!”, afirmaba la superviviente. “Si no se abre, me muero”. Cuando terminó el tiempo, incluso intentó saltar la jaula para abrazar a Julio antes de volver a ser retenida por Lara.

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Triste ¿despedida?

Después se la llevaron entre lágrimas al mismo tiempo que Julio mostraba su malestar por no poder haber estado más tiempo con ella. “Estoy mal. Es duro tenerla tan cerca y no… Me hubiera gustado abrazarla”, confesó con los ojos vidriosos.

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Se marcan un Rosa Benito

Como era de esperar, al final permitieron que los dos se reencontraran en la playa y cumplieran el sueño de María Jesús de comerse una hamburguesa sobre el cuerpo de su novio.

Al verlo, la modelo se abalanzó sobre él y lo colmó de besos y abrazos mientras intentaba quitarle la camisa. “Te necesito. ¡Ay, qué guapo estás! ¡Estás muy guapo!”, señalaba fuera de sí.

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Dan rienda suelta a la pasión

Aunque Julio estaba más bien cortado, la superviviente comenzó a comerse la hamburguesa y acabó rebozándose con él por la arena. La situación se fue calentando y Ruiz acabó restregando el kétchup por el cuello de su novio y comenzó a chupárselo.

“Ya no soy una señorita…”, llegó a confesar. Antes de cortar la conexión, Sandra Barneda propuso a Julio quedarse a pasar la noche en Honduras, algo que aceptó enseguida.

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