GH 12: Laura y Marcelo, amor en la distancia

Ella vive en Parla (Madrid), y él, en Málaga. Sus compromisos profesionales les dejan poco tiempo para encuentros… ¿Aguantarán?

1 de 12
La distancia no es el olvido

Dicen que la distancia es el olvido, pero Laura y Marcelo no viven en época de los boleros. Hace seis semanas abandonaron la famosa Casa de Guadalix de la Sierra y, contra todo pronóstico –incluido el de muchos de sus ex compañeros de encierro–, están tan enamorados que ni ellos mismos se lo creen.

2 de 12
Sí, se quieren

¿Qué hacen una madrileña y un malagueño para amarse en la distancia y no morirse de ganas en el intento? ¿Cuál es su secreto? ¿Cómo se las apañan para verse? ¿Cuáles son los momentos más dulces? ¿Y los más duros? ¿No sienten celos, desconfianza, sospechas...?

3 de 12
El trabajo les separa

El pasado lunes 18, Laura se encontraba en Málaga con su Toti. Entonces, el resto del mundo les sobraba pensando en los tres días que tenían por delante para estar juntos. Irían a la playa, al cine, a cenar, a ver puestas de sol...  Tendían tiempo para pasear, mirarse a los ojos, sentir sus manos entrelazadas y recorrer su piel.

4 de 12
Dolorosa despedida

Pero el miércoles llegaría otra despedida con su “te quiero” y un “cuídate”. Un doloroso momento que Laura y Marcelo viven todas las semanas, con el único aliciente de saber que pronto se volverá a repetir. Laura lo sabe y lo asume con naturalidad: “Estaré con mi Toti en Málaga hasta el miércoles. Luego, cada uno se irá a hacer sus bolos, que es nuestro actual trabajo. Pero estamos tan bien juntos que no nos importa tener que pasar por este trance todas las semanas. Somos diferentes, pero tenemos algo que nos une mucho y es lo felices que somos juntos.”

5 de 12
Más unidos que nunca

Mientras el resto de los enamorados cuentan los días para que llegue el fin de semana, ellos no tienen más remedio que planear sus encuentros al revés. Porque, de jueves a domingo, su nuevo trabajo les separa, y solos, con la única compañía de sus recuerdos, viajan por España para encontrarse con sus fans.

6 de 12
No pueden estar separados

Reciben cariño y piropos, pero les falta lo más importante: el amor del otro. Su único consuelo es que acabe la fiesta y llegar al hotel y, aunque sea en una cama fría y vacía, echarse, quitarse la ropa y marcar ese móvil que responde: “¡No puedo vivir sin ti!”
“Nos echamos muchísimo de menos –me cuenta ella–, pero tenemos una relación preciosa, llena de sentimientos... Estamos más unidos que nunca.”

7 de 12
No hay celos

Tan enamorados están, que no quieren oír hablar de celos ni desconfianzas, porque la palabra “cuernos” no existe en su diccionario. “El mundo de la noche es complicado porque hay muchas lagartas por ahí, pero confío en mi pareja”, dice ella.

8 de 12
Gritan su amor

Y para que a todos nos quede claro que lo suyo va en serio, Marcelo no tiene reparos en gritar su amor por Laura desde su seguido blog: “Por muchas gogós, entrevistas picantes, encerronas y chicas que intenten separarnos, no pienso perderte, Laura. Te quiero.” Laura, a la altura de las circunstancias, le responde: “Tenemos muchísima confianza el uno en el otro. Estamos genial, sin broncas ni discusiones. Estoy pasando por uno de los momentos más felices de mi vida. ¡Toti, no te cambiaría por nada! Eres un niño increíble al que nunca voy a sacar de mi vida y de mi corazón.”

9 de 12
Él es casi perfecto, dice ella

Ambos entraron a concursar en GH12, en octubre pasado. Ella no imaginaba que iba a ganar la edición, él no pensaba en quedar tercero y ninguno de los dos sospechaba que iba a vivir un apasionado romance. Ahora todo son recuerdos, porque lo primero en lo que se fijó Laura cuando vio a Marcelo fue en el físico. “Era mono”, dice. Después, con el paso de los días, fue descubriendo a un chico cariñoso, que siempre estaba pendiente de ella: “Lo que me sigue gustando más de él es el cariño que me da. En la Casa era un poco tacañete y rencoroso; nada que ver con el Marcelo que veo ahora, que es casi perfecto.”

10 de 12
No hay qye echar la vista atrás

Marcelo prefiere no echar la vista atrás. Su presente es su mayor regalo: “Me encanta el desparpajo que tiene. Me hace reír mucho. Cuando estoy con ella, siempre desconecto. Después de tanto estrés, tanto viaje... con ella encuentro la calma. Aunque suene un poco cursi, ella es mi refugio.” ¡Qué chicos tan románticos! Pero, ¿hasta cuándo les durará el amor? Porque este estado de “imbecilidad transitoria” –en palabras de Ortega y Gasset– es imposible mantenerlo de por vida. De hecho, los científicos confirman que esta primera etapa de pasión sin medida no suele durar más de tres meses, y Laura y Marcelo ya llevan cuatro. Si la superan, les espera una fase de enamoramiento, más dulce y calmada, que podría alargarse tres años más.

11 de 12
Laura quiere ser feliz con él

¿Pasarán la siguiente barrera para instalarse en esa etapa conocida como de comprensión y amistad? A Laura sí le gustaría: “Dentro de diez años desearía ser feliz, tener a mi lado a Marcelo y a algún pequeñuelo corriendo por el pasillo”. Él tampoco lo descarta, pero se imagina con un espíritu más aventurero: “No me veo casado, pero sí junto a ella.” Si Sabina está en lo cierto cuando dice que “lo malo de los besos es que crean adicción”, ojalá estos chicos nunca se rehabiliten.

12 de 12
De escapada romántica

Se conocieron el 17 de octubre pasado, cuando entraron a concursar en GH12. Enseguida congeniaron, pero no se dieron el primer beso hasta el mes de diciembre. Mientras él decía que la relación era “un amor de verano”, ella insistía en que siempre conseguía lo que se proponía. Una vez fuera de la Casa, fuimos testigos de su amor
en Fuerteventura. Ella se había ganado el corazón de Toti, y él no quería otra cosa que estar con ella.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
Más de Realities