Así afecta a la salud el horario de verano

El domingo 26 de marzo cambiamos la hora: más luz solar y más actividades al aire libre. ¿Cómo afecta a nuestro cuerpo?

El próximo día 26 arranca el llamado horario de verano. A las 2:00 de la mañana las agujas del reloj se adelantarán a las 3:00. Amanecerá y anochecerá más tarde. ¿Dormiremos más o menos? Lo cierto es que, tanto en invierno como en verano, en España descansamos poco, una hora de media menos que Europa, porque es una cuestión de hábitos y no de agujas del reloj: nos levantamos más tarde, comemos más tarde y nos vamos a dormir pasada la media noche. El retraso de nuestras rutinas es un debate abierto en la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, que demanda un cambio en el huso horario de nuestro país. Una reflexión que apoya la Sociedad Española de Sueño, integrada por expertos en diagnóstico y trastornos del sueño e insomnio.

España, por su geografía, se halla en el horario que marca el meridiano de Greenwich, con Reino Unido y Portugal. Pero nuestro horario –excepto en Canarias–, es el continental: estamos sincronizados con Francia y Alemania.

Algunos especialistas discrepan con esta teoría y defienden que nuestro país debe seguir cambiando la hora en marzo. El debate está ahí: ¿cómo afectaría a nuestra salud sincronizarnos con Portugal y Reino Unido y seguir el ciclo natural del sol? Expertos sostienen que sería positivo, ya que uno de los mayores condicionantes en nuestra vida activa, social y laboral es el ciclo día-noche. La luz o ausencia de la misma controla nuestro descanso o actividad, tanto física y anímica como psicológica. Además, nuestra higiene del sueño es baja, comparada con la de nuestros vecinos europeos. Esto se debe en parte a nuestros horarios desajustados.

La Sociedad Española del Sueño (SES) propuso a las cadenas de TV que adelantaran su prime time, que ahora ronda las 22:50 de la noche, porque retrasa la hora de ir a la cama. En uno de sus últimos informes, la SES también recomienda adelantar los horarios laborales y comerciales con el fin de ganar descanso. Entre las consecuencias del déficit del sueño destacan el cansancio, el sedentarismo y el sobrepeso.

¿Por qué muchas veces sentimos hambre a media noche?
Lo recomendable en adultos es dormir entre 7 y 9 horas. En España descansamos una hora menos de media que nuestros vecinos del Norte de Europa. ¿Qué consecuencias tiene para la salud? Por un lado, se reducen los niveles de melatonina, la hormona que regula la vigilia y el sueño, y por otro, se incrementa la producción de la grelina, la hormona del hambre. Esto explica que sintamos deseos de comer por la noche, sobre todo alimentos calóricos.

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