Aquellos maravillosos veranos: la familia Flores

Eran tan 'disfrutones' que se comieron Marbella a 'bocaos'. La Faraona y los suyos desprendían una divertida naturalidad que desarmaba.

Siempre con la sonrisa puesta, los Flores fueron un icono de los veranos marbellís. El clan era asiduo de la Costa del Sol y en Los Gitanillos, la finca que compró Lola Flores en los años 60, la Faraona solía reunir a toda la familia. Ella era una auténtica matriarca y como sus compromisos profesionales no la dejaban estar demasiado tiempo con los suyos, aprovechaba los veranos para juntarlos a todos en Marbella. De aquellos años hemos rescatado algunas de estas fotos que seguro no habías visto antes. Todas ellas tienen alguna historia que te descubrimos a continuación.

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Incombustible

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Lola era una máquina. La noche de Marbella era ELLA, pero luego daba el callo durante el día con sus niños. Sí parecía más pasmado Antonio, que miraba al horizonte con cara de no haber pegado ojo.

Hartos de playa

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Antonio y Rosario estaban en la típica etapa de ‘odio ir de vacaciones con mis padres’. ¡Ay, si es que en todas las casas cuecen habas (aunque seas La Faraona)!

Sin palabras

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Con esta foto, podríamos hablar de Antonia, la primera hija del catalán, una auténtica belleza que pasaba los veranos con Los Flores. Pero, chicas, nos ha nublado la razón el turbo del Pescaílla. Muy heavy.

Las tres Marías

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¿Quién necesita el posado de Ana Obregón con esta pedazo de foto? Lola Flores, su hermana Carmen y Lolita –con cara de ‘qué he hecho yo para merecer esto’– se disfrazaron de bañistas de antaño para colocarse en la orilla. ¡Ojo a la manita de La Faraona!

Muy cómplices

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Rosarillo era un clon de Alba Flores, la hija de su hermano Antonio. ¿No os parece? La Faraona siempre se sintió muy cerca de su pequeña, de la que destacaba su determinación y tremendas ansias de libertad.

Felices de la vida

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Lola compró en Marbella Los Gitanillos, una casa que se convirtió en centro de reuniones. Dicen que las paellas de la cantante eran míticas (y las juergas de Lolita y Antonio, seguro que también).

La superabuela

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La cantante era una diva en el escenario, pero en verano se llevaba a los nietos a Marbella para disfrutar de la playa como una abuela más. En la imagen, con Elena Furiase, su debilidad.


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